Lectura al Sur

Cuando visite a Pasto, no olvide ir a EL PAYANES, ricuras para toda la familia. El Vergel

Cuando visite a Pasto, no olvide ir a EL PAYANES, ricuras para toda la familia. El Vergel
Tango
A 100 años de "La Comparsita"
El tango más famoso del mundo. Su autor el uruguayo Gerardo Matos 
se la paso 20 años en los tribunales reclamando sus derechos 
como autor 

El famoso tango La Comparsita fue escrito por el uruguayo Gerardo Matos Rodriguez en el año 1917 en un café conocido como La Giralda, Montevideo, Uruguay. Gerardo tenia solo 17 años cuando compuso La Comparsita y en aquel momento no se imaginaba que estaba creando uno de las mas famosas composiciones de tango en toda la historia.
Siete años mas tarde viajo a París, Francia, donde conoció al famoso Francisco Canaro, y descubrió que su tango era el mayor hit en París. Mientras tanto, los escritores de tango Enrique Maroni y Pascual Contursi le dieron letra y lo renombraron "Si Supieras". 

El litigio sobra la obra
Durante los próximos veinte años Gerardo los paso en la corte tratando de revalidar sus derechos como autor de La Comparsita, el tango mas famoso del mundo.

Matos supo en París — por boca de Canaro — de estas novedades acerca de su tango. Recurrió al auxilio del Dr. Calatayud, un joven abogado uruguayo, que llevó adelante las acciones legales para deshacer la venta de los derechos a Breyer Hnos. y prohibir que se tocara La cumparsita con letras o verso que no fueran los que el mismo Matos había firmado como de su autoría: “La cumparsa / de miserias sin fin desfila...”. Esta letra, que fue depositada en la Biblioteca Nacional el 9 de noviembre de 1926, fue llevada al disco por el cantor Roberto Díaz con la orquesta Los Provincianos, aunque no es la más difundida.

Mataderos, Buenos Aires
Foto Hever Erazo Bolaños
Muerto Pascual Contursi el 16 de marzo de 1932, Hilda Briano (su viuda) y Enrique P. Maroni (su compañero) iniciaron acciones legales por daños y perjuicios contra Matos Rodríguez por reconocimiento de derechos como coautores de la obra en cuestión. Fue un larguísimo pleito que se resolvió cuando también Matos había muerto. El 10 de septiembre de 1948 Francisco Canaro emitió su laudo arbitral al que se habían sometido finalmente las partes, quedando zanjadas las cuestiones referentes a los porcentajes por derechos de ejecución, fotomecánicos, y de inclusión en películas. 

Gerardo Matos Rodriguez 
Gracias a dicho laudo, los beneficios que este tango genera se reparten en un 80% para los herederos del uruguayo Matos y el 20% restante para los herederos de los argentinos Contursi y Maroni. El mismo dictamen también resolvió que quienes quieran registrar futuras ediciones de La cumparsita podrán hacerlo empleando sólo alguna de las dos letras referidas, prohibiéndose la utilización de cualquier otra letra.10 Esta última previsión del laudo arbitral responde al hecho de que este tango tiene al menos otras dos letras y quizás una tercera, que se presumen escritas con la intención de ser adosadas a la música del Becho.

El tango La Cumparsita es el himno de los tangos uruguayos. Con respecto a quien grabo por primera vez La Comparsita, no se ha llegado a un acuerdo aunque la mayoria de las fuentes aportadas por la historia del tango Argentino concuerdan que Roberto Firpo fue quien lo grabo por primera vez con su orquesta de tango.

La Cumparsita
Lyrics & music: Gerardo Matos Rodriguez

La Cumparsa
de miserias sin fin
desfila,
en torno de aquel ser
enfermo,
que pronto ha de morir
de pena.
Por eso es que en su lecho
solloza acongojado,
recordando el pasado
que lo hace padecer.

Abandonó a su viejita.
Que quedó desamparada.
Y loco de pasión,
ciego de amor,
corrió
tras de su amada,
que era linda, era hechicera,
de lujuria era una flor,
que burló su querer
hasta que se cansó
y por otro lo dejó.

Largo tiempo
después, cayó al hogar
materno.
Para poder curar
su enfermo
y herido corazón.
Y supo
que su viejita santa,
la que él había dejado,
el invierno pasado
de frío se murió

Hoy ya solo abandonado,
a lo triste de su suerte,
ansioso espera la muerte,
que bien pronto ha de llegar.
Y entre la triste frialdad
que lenta invade el corazón
sintió la cruda sensación
de su maldad.

Entre sombras
se le oye respirar
sufriente,
al que antes de morir
sonríe,
porque una dulce paz le llega.
Sintió que desde el cielo
la madrecita buena
mitigando sus penas